El Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó una enmienda bipartidista que prohíbe a agencias federales comprar datos personales de ciudadanos y viajeros, una práctica que operaba a través de una laguna legal y que, según sus impulsores, permitía eludir las protecciones de la Cuarta Enmienda. La iniciativa fue respaldada por el congresista Adriano Espaillat, la congresista Zoe Lofgren y el senador Ron Wyden.
La medida impide que se usen fondos de los contribuyentes para adquirir registros de localización, navegación o comunicación, y alcanza de forma directa al FBI, la DEA, el Servicio de Alguaciles de los EE. UU. y la ATF. El paso legislativo pone el foco en una falla institucional que durante años permitió a intermediarios de datos comercializar información sensible con el gobierno federal sin supervisión judicial.
Los promotores de la propuesta, derivada del proyecto «La Cuarta Enmienda No Está en Venta», sostuvieron que ese acceso sin restricciones facilitaba perfiles selectivos y denunciaron que esos métodos fueron usados por la Administración Trump para rastrear y perseguir a comunidades de inmigrantes y opositores políticos. Tras la aprobación en comisión, los legisladores buscarán ahora que estas salvaguardas sean adoptadas por el pleno del Congreso.
