Santo Domingo.- El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, confirmó que los combustibles seguirán aumentando de manera gradual, al admitir que el Gobierno no puede sostener por tiempo indefinido el nivel de subsidios que aplica para amortiguar la subida internacional del petróleo y contener el déficit fiscal. Según explicó, el Estado destina cerca de RD$1,500 millones semanales a ese esfuerzo, en un contexto de creciente presión sobre las finanzas públicas.
Esa admisión se produce luego de varias alzas consecutivas registradas en los últimos dos meses. Según reportes oficiales y publicaciones recientes, la gasolina premium acumula incrementos superiores a los RD$20 por galón, mientras otros derivados también han mostrado aumentos escalonados. Economistas advierten que el impacto no se limita a los conductores: también presiona el transporte público, el costo de mercancías y productos básicos, por la incidencia directa del combustible en la distribución de alimentos y servicios.
En las calles, el efecto ya se percibe de otra forma. Ciudadanos sostienen que cada aumento termina trasladándose a los pasajes, la comida y otros gastos cotidianos. “Todo sube poco a poco y el salario sigue igual”, comentan algunas personas preocupadas por el costo de la vida. Así, mientras el discurso oficial afirma que los ajustes buscan evitar un golpe mayor y preservar la estabilidad económica, los consumidores aseguran que la realidad diaria es de menor capacidad para movilizarse y cubrir necesidades básicas. El Gobierno dijo que continuará monitoreando los precios internacionales y aplicando subsidios focalizados para los sectores más vulnerables.
