El riesgo de desarrollar o agravar problemas de salud mental aumenta entre cinco y 10 veces en las cárceles dominicanas, según Sandra Fernández Cedeño, presidenta del nuevo Comité Dominicano de Salud Mental Penitenciaria. La funcionaria señaló que en los recintos de reclusión predominan cuadros vinculados con ansiedad, depresión, ideas suicidas y estrés postraumático, en un contexto donde la privación de libertad y los procesos judiciales actúan como detonantes.
En respuesta a ese panorama, el presidente Luis Abinader juramentó este miércoles a los integrantes del comité, que comenzará a operar desde esta semana solo en Najayo, La Vega y San Pedro de Macorís. Durante el acto, el mandatario informó además que, desde el lanzamiento del Plan Nacional de Estrategia de Salud Mental 2026-2030, se han aperturado alrededor de 105 camas adicionales en hospitales del país para atender crisis de salud mental.
Como parte de su respuesta, el Gobierno presentó también proyectos aún en curso: la construcción de centros de rehabilitación psicosocial en La Altagracia y Espaillat, la remodelación del recinto de Pedro Brand y el Instituto de Neurociencia en la Ciudad Sanitaria Luis Eduardo Aybar, para el que, según explicó Abinader, todavía se trabaja en los diseños de la licitación. El comité, de acuerdo con su definición oficial, busca fortalecer políticas y programas para la atención integral de las personas privadas de libertad, del personal penitenciario y de sus familiares, en medio de una situación que ya fue descrita como de alto riesgo dentro del sistema carcelario.
