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Riego tecnificado en San Juan deja mejoras en tabaco, aunque persisten rezagos en el campo

mayo 10, 2026 · Redactor
Riego tecnificado en San Juan deja mejoras en tabaco, aunque persisten rezagos en el campo: en contexto
Foto: elnuevodiario.com.do

El proyecto para tabaco muestra mejoras en rendimiento, ahorro de agua y costos, pero también deja en evidencia que productores arrastraban por años serias dificultades de irrigación

La puesta en marcha del proyecto “Tecnificación de riego por goteo para tabaco, caso San Juan” volvió a exponer una realidad del campo dominicano: productores de la provincia San Juan venían lidiando desde hace años con problemas de irrigación que impactaban el rendimiento, el uso del agua y los costos de producción. Aunque los agricultores valoraron los resultados del sistema de riego por goteo impulsado por el Gobierno a través del Banco Agrícola (Bagrícola) y la Dirección de Tecnificación de Riego (TNR), el testimonio ofrecido durante el acto también dejó ver el rezago que arrastraba el sector.

Según se explicó, la tecnología fue adquirida con préstamos del Bagrícola y bonos no reembolsables de la TNR, dentro del programa Bagri-Riego, iniciado en 2025 por ambas instituciones para fomentar el buen uso del agua entre los campesinos. En la actividad, los productores resaltaron beneficios económicos, productivos y ambientales, al tiempo que destacaron que la iniciativa optimiza el uso del agua en la producción.

Alberto Roa Castillo, pequeño productor de tabaco de Las Matas de Farfán, contó que empezó su proyecto de siembra y cosecha en 2019 y que, desde entonces, enfrentó múltiples dificultades para irrigar el terreno. Indicó que con el riego por gravedad se pierde hasta el 80% del agua disponible y que antes tardaban dos y hasta tres días para mojar la tierra, con resultados desiguales en el crecimiento de las plantas. Ahora, afirmó, logró duplicar la densidad de plantas sembradas por tarea, ahorrar agua y reducir costos en mano de obra y combustibles, con una proyección superior a los tres quintales de tabaco por tarea. No obstante, el caso también subraya la necesidad de vigilar el alcance real de estos programas y su capacidad para responder de manera más amplia y oportuna a las necesidades del productor rural.