En la Feria del Mango de Baní, Osmar Benítez, presidente ejecutivo de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD) y exministro de Agricultura, llamó a mantener la disciplina fitosanitaria y a cuidar la trazabilidad de las exportaciones. En ese acto también participó el director nacional de sanidad e inocuidad de los alimentos. Hoy, ese señalamiento adquiere otra dimensión, cuando los productores de la fruta reportan pérdidas millonarias tras la suspensión dispuesta por Estados Unidos.
De acuerdo con el video conservado por productores, Benítez afirmó que durante su gestión se emitieron dos normas legales para asegurar como interés nacional la inocuidad de la fruta, aunque ese esfuerzo “se ha descuidado”. También subrayó que la sanidad vegetal y la inocuidad continúan siendo los principales retos para entrar a los mercados internacionales, donde cumplir los requisitos no es una opción, sino la base para sostener las exportaciones.
“Nosotros tenemos que ser serios en cuanto a la materia de exportación, ser serios quiere decir cumplir los requisitos del mercado”, dijo Benítez, al insistir en un registro georeferenciado de los productores y en la trazabilidad como condición para obtener la certificación GlobalGap. Su intervención dejó sobre la mesa un contraste que hoy pesa sobre los productores: las exigencias técnicas eran conocidas y fueron expuestas públicamente, pero las pérdidas provocadas por la suspensión vuelven a colocar bajo examen la vigilancia fitosanitaria y la respuesta institucional.
