Este domingo, el presidente Luis Abinader dejó inaugurados dos techados escolares: uno en el sector Las Palmas de Herrera y otro en el ensanche La Fe, en un acto presentado por el Gobierno como parte de su estrategia para fortalecer la infraestructura educativa, promover el deporte y ampliar espacios de integración comunitaria.
Se trata del techado de la Escuela Emma Balaguer, en Santo Domingo Oeste, y del remozamiento del techado multiuso de la Escuela Primaria Francisco Ulises Domínguez, en el Distrito Nacional. Si bien las autoridades aseguran que estas instalaciones beneficiarán a cientos de estudiantes y a residentes de comunidades cercanas, la jornada volvió a colocar bajo escrutinio la política oficial de infraestructura escolar y la necesidad de evaluar su impacto más allá del acto de entrega.
En las actividades, el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, sostuvo que una educación de calidad exige espacios apropiados para complementar la formación académica con actividades deportivas y de convivencia. Agregó, además, que estas infraestructuras fueron pensadas para aportar al desarrollo de habilidades y valores en los estudiantes. Con ese planteamiento, el Gobierno defendió las obras como parte de una visión de transformación social, en medio de una agenda pública en la que continúa la demanda de rendición de cuentas sobre prioridades, ejecución y resultados concretos en el sistema educativo.
