San José, Costa Rica.— El presidente Luis Abinader sostuvo un encuentro con integrantes de la comunidad dominicana residente en Costa Rica, en una actividad presentada como un espacio de diálogo para estrechar la relación entre el Estado y la diáspora, aunque también estuvo acompañada por una nueva defensa de la gestión oficial.
Junto a la embajadora María Amelia Marranzini Grullón, el mandatario agradeció a los presentes su aporte al desarrollo del país y escuchó sobre sus actividades económicas, el tiempo de residencia y sus experiencias de vida en territorio costarricense. Explicó que la visita se realizó en el marco de su participación en los actos oficiales de transmisión de mando de la presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, además de hacer referencia a las relaciones bilaterales y a la cooperación regional mediante la Alianza para el Desarrollo en Democracia (ADD).
En la actividad, Abinader insistió en la continuidad de las políticas públicas, el crecimiento económico de las últimas tres décadas, el fortalecimiento de sectores productivos, la diversificación de la economía y el aporte de la diáspora a través de remesas, inversiones y su papel en el exterior. Asimismo, resaltó la digitalización y la ampliación de los servicios consulares, así como un supuesto mayor interés de dominicanos en regresar al país por mejoras en la calidad de vida y la seguridad, en un mensaje que refuerza el contraste entre la narrativa oficial y la necesidad de que esos avances se reflejen en resultados verificables para la población dentro y fuera del territorio nacional.
