La República Dominicana firmó con Estados Unidos un memorando de entendimiento para recibir de manera temporal a un número limitado de deportados procedentes de territorio estadounidense que no tengan antecedentes penales, una decisión que coloca bajo escrutinio el manejo oficial de un tema sensible para la seguridad y la política migratoria. El acuerdo, de carácter no vinculante, excluye expresamente a ciudadanos haitianos y a menores de edad no acompañados, mientras las autoridades informaron que los casos serán evaluados uno por uno.
Según la Cancillería, Estados Unidos asumirá el respaldo financiero y operativo necesario para garantizar condiciones adecuadas durante la permanencia temporal de estas personas en suelo dominicano y facilitar su retorno ordenado a los países de origen. Aunque el Ministerio de Relaciones Exteriores sostuvo que la implementación se ajustará al marco jurídico nacional y a los compromisos internacionales del país, el anuncio deja abierta la exigencia de seguimiento público sobre cómo se aplicarán esos controles y bajo qué mecanismos se verificará que el acuerdo no altere la política migratoria ni los esquemas actuales de gestión fronteriza.
El memorando fue presentado como parte de una agenda más amplia de cooperación bilateral en seguridad regional, narcotráfico y crimen transnacional organizado. En ese contexto, también se autorizó una extensión temporal para el acceso, estacionamiento y sobrevuelo de aeronaves y personal estadounidense, bajo coordinación de las autoridades nacionales competentes y usando las mismas instalaciones de acuerdos previos. La acumulación de decisiones en materia de seguridad y migración refuerza la necesidad de fiscalización institucional sobre los compromisos asumidos por el Gobierno y sus efectos concretos para el país.
