El centenario de la radio en República Dominicana se conmemoró este jueves con una advertencia institucional sobre la libertad de expresión. En una misa solemne celebrada en la Catedral Primada de América, la Asociación Dominicana de Radiodifusores (ADORA) reunió a locutores, dueños de emisoras, comunicadores y autoridades, aunque el debate terminó concentrado en las modificaciones al Código Penal.
La eucaristía fue presidida por el arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Carlos Morel Diplán, quien llamó a que no se silencie la libertad de expresión y a que los medios sigan usando la radio para apaciguar la crisis social y llevar la verdad a la población en medio de la incertidumbre. “Tenemos que llevar la verdad y hacerle saber al pueblo la verdad ante tantas incertidumbres. La verdad no se puede vender”, afirmó Diplán.
En el acto, la presidenta de ADORA, Rosa Olga Medrano, también fijó postura sobre el tema legislativo al sostener que el artículo 8 del Código Penal debe ser tomado en cuenta para su modificación, porque, a su juicio, pone en riesgo el derecho a la expresión. De ese modo, una celebración simbólica acabó convertida en una señal de vigilancia frente a decisiones públicas con impacto directo en el debate democrático y en el acceso ciudadano a información en un momento de tensión social.
