Santo Domingo. – El ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Rafael Santos Badía, rechazó las interpretaciones surgidas en torno al decreto emitido por el presidente Luis Abinader y afirmó que la disposición no prevé la desaparición ni la fusión de instituciones educativas. De acuerdo con el funcionario, la medida persigue una transformación profunda del sistema educativo dominicano para responder a los retos tecnológicos y laborales del futuro.
Badía explicó que el decreto pretende establecer las bases de una reforma estructural de largo plazo, respaldada por una ley que, según dijo, garantizaría continuidad durante los próximos 20 años y evitaría cambios derivados de decisiones particulares de futuros gobiernos o ministros. En ese marco, defendió que la declaratoria de alto interés nacional sobre la transformación educativa no busca eliminar organismos ni recortar competencias institucionales, como se ha entendido.
El ministro señaló que la reforma procura adecuar la educación a la llamada cuarta revolución industrial, mediante una revisión curricular desde el nivel inicial hasta la universidad, así como la incorporación de carreras técnicas cortas, microcertificaciones y nuevas modalidades de aprendizaje. Añadió que también se intenta evitar la deserción escolar con “salidas intermedias” que faciliten certificaciones técnicas antes de concluir los estudios universitarios, en una apuesta oficial que ahora queda bajo escrutinio por sus implicaciones institucionales y su ejecución real.
