RÍO DE JANEIRO. – El Gobierno brasileño comunicó este miércoles un nuevo subsidio destinado a evitar que suba el precio de la gasolina, en un contexto de presión sobre los combustibles por la guerra en Irán y después de nuevas señales de que el ajuste era inminente. La decisión, presentada por los ministros de Minas y Energía, Alexandre Silveira, y de Planificación, Bruno Moretti, también contempla la prórroga de una ayuda fiscal ya vigente para el diésel.
El decreto contempla un subsidio de entre 40 y 45 centavos de real por cada litro de gasolina vendido y de 32 centavos de real por cada litro de diésel. El anuncio llegó un día después de que la presidenta de Petrobras, Magda Chambriard, asegurara que la empresa no puede seguir aplazando el anuncio de un aumento del precio de la gasolina, un contraste que vuelve a poner el foco sobre la necesidad de seguimiento público a las medidas oficiales y a su efecto real sobre el costo de vida.
De acuerdo con datos citados por Moretti, desde el comienzo de la guerra el precio del diésel subió un 17,7 % en Brasil y el de la gasolina un 5,9 %. Con esta, ya son tres las veces que el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva anuncia subsidios o exenciones fiscales para frenar el alza de los combustibles desde el inicio del conflicto, una secuencia que refuerza el debate sobre la sostenibilidad de las respuestas oficiales y la exigencia de rendición de cuentas sobre sus resultados.
