A casi dos meses del asalto a la joyería Popi Oro, en Cristo Rey, las autoridades presentan cinco apresados y con medidas de coerción por el caso, pero el resultado clave sigue pendiente: las prendas robadas no han sido recuperadas por sus propietarios. El hecho ocurrió el 7 de marzo, cuando un grupo irrumpió en el establecimiento en medio de un intenso tiroteo y cargó con cerca de 7 mil gramos de oro en diferentes tipos de prendas.
Abraham Corporán Merburnes, dueño de la joyería, afirmó que continúa sin respuestas sobre el destino del oro. Aunque no precisó el monto de lo sustraído, en principio se dijo que los 6,900 gramos representaban unos 51 millones de pesos. “Yo estoy tirado al abandono, prácticamente. Ahí están los presos (pero) no me dicen nada del oro”, expresó. También sostuvo que parte de los apresados habría dicho que el oro fue repartido, por lo que insistió en que las prendas siguen en manos de alguien.
A la falta de recuperación de lo robado se suma otro reclamo: el propietario cuestionó el accionar de los primeros policías que llegaron a la escena y aseguró que no observa ningún proceso de investigación interna sobre esa actuación. En la misma línea, su abogado, Randi Banks, denunció que, pese a que ya hay cinco personas señaladas por el hecho, “se desconoce el paradero de las prendas”, un punto que mantiene abierto el principal interrogante del caso.
