Un tribunal del Distrito Nacional condenó a Regino Martín Aza Ovalle a tres años de prisión y al pago de más de 14 millones de pesos, tras establecerse que incurrió en sustracción ilegal de energía eléctrica en un negocio de venta de agua para consumo humano. El caso, tramitado a solicitud de la Procuraduría General Adjunta para el Sistema Eléctrico (PGASE), vuelve a colocar bajo escrutinio el impacto del fraude eléctrico sobre el Estado dominicano y sobre la Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (Edeeste S.A.).
La sentencia del Noveno Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional impuso además el pago de RD$13,226,649.90 a favor de Edeeste por energía consumida y no facturada, así como un millón de pesos por daños y perjuicios. Aunque la condena fue de tres años, será cumplida bajo suspensión total de la pena, condicionada a residir en un domicilio fijo, abstenerse de la ingesta en exceso de bebidas alcohólicas, no portar armas y realizar 50 horas de trabajo comunitario. Si incumple esas condiciones, deberá cumplir la totalidad de la pena en prisión.
Según la acusación del Ministerio Público, durante un allanamiento realizado en febrero de 2024 en el negocio ubicado en la calle Respaldo María Montes, del Distrito Nacional, fue comprobada la existencia de un suministro irregular. La decisión judicial confirma la magnitud económica del fraude detectado y reabre la exigencia de controles efectivos sobre un sistema eléctrico donde las irregularidades terminan trasladando costos y daños a las instituciones públicas y al servicio.
