Un tribunal de la provincia Espaillat impuso 30 años de prisión a Yaniris Martínez Cordero, declarada culpable de causar la muerte de su hijastra de 3 años luego de someterla de forma reiterada a maltratos físicos, emocionales y verbales en Gaspar Hernández. En ese mismo proceso, Nichalson Nina recibió una condena de un año de prisión por negligencia en el cuidado y protección de la niña.
La decisión judicial llegó después de que el Ministerio Público presentara pruebas con las que, de acuerdo con la acusación, quedó demostrado que la menor fue víctima constante de agresiones físicas y psicológicas. Según el expediente, la niña fue llevada sin signos vitales a un centro de salud el 8 de mayo, cerca de las 9:30 de la mañana, y la autopsia médico-legal detectó múltiples laceraciones traumáticas antiguas en la espalda y el abdomen.
El caso también evidencia alertas previas que no impidieron el desenlace. El fiscal de Niños, Niñas y Adolescentes, Fernando Martínez, señaló que antes del fallecimiento se había establecido un acuerdo de no agresión entre el padre, la madrastra y el centro educativo al que asistía la menor, debido a que acudía con frecuencia con golpes visibles en distintas partes del cuerpo. La sentencia concluye la fase judicial contra los imputados, pero el expediente deja ver una cadena de señales anteriores que terminó con la muerte de la niña.
