El presidente ejecutivo del Banco de Reservas, Leonardo Aguilera, ha afirmado que la República Dominicana sigue siendo atractiva para la inversión extranjera directa (IED), a pesar de la incertidumbre global provocada por conflictos bélicos y otros factores que afectan los flujos de capital. Sin embargo, es crucial cuestionar si este crecimiento en la IED realmente refleja la confianza de los inversionistas o si es un mero reflejo de un discurso oficial que no se traduce en resultados tangibles para la población.
Aguilera destacó que en el primer trimestre de 2026, la IED alcanzó US$ 1,536.7 millones, un aumento respecto al año anterior. Sin embargo, el hecho de que más de la mitad de esta cifra provenga de nuevos aportes de capital podría interpretarse como una señal de que los inversionistas están buscando asegurar su posición en un entorno que, a pesar de las afirmaciones del gobierno, sigue siendo incierto. La administración de Luis Abinader ha sido criticada por su falta de resultados concretos en la creación de un ambiente realmente estable y seguro para la inversión a largo plazo.
Además, aunque Aguilera menciona que el turismo representa una parte significativa de la IED, es fundamental recordar que este sector ha enfrentado desafíos considerables en los últimos años, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de este crecimiento. La advertencia de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) sobre la tendencia a la baja de la inversión en la región resalta la necesidad de una vigilancia constante sobre las políticas públicas y su efectividad en la atracción de inversiones que beneficien a la ciudadanía en su conjunto.
