Nacional

Dos versiones oficiales de la economía reabren la exigencia de un cuadro macrofiscal único y bajo escrutinio

mayo 7, 2026 · Redactor
Dos versiones oficiales de la economía reabren la exigencia de un cuadro macrofiscal único y bajo escrutinio
Foto: acento.com.do

Mientras el Banco Central destaca crecimiento, inflación contenida y reservas, Hacienda activa medidas para absorber el choque petrolero, dejando en evidencia mensajes públicos que requieren mayor transparencia y control

Las dos principales autoridades económicas del Estado dominicano emitieron en pocos días mensajes que, leídos en conjunto, colocan el foco en una misma exigencia institucional: más claridad sobre la situación real de la economía. Por un lado, el Banco Central informó que la actividad económica creció 5.1 % interanual en marzo de 2026, con un acumulado de 4.1 % en el primer trimestre, mantuvo la tasa de política monetaria en 5.25 %, reportó una inflación interanual de 4.63 % dentro del rango meta y señaló que las reservas internacionales superan los US$ 16,000 millones. Por otro, el Consejo de Ministros anunció un paquete de medidas para liberar RD$ 40,000 millones del gasto público con el objetivo de absorber el choque petrolero derivado de la crisis en Medio Oriente.

El contraste no es menor. La comunicación del Banco Central subraya solidez en indicadores como construcción, hoteles, bares y restaurantes, manufactura de zonas francas, apreciación del peso y estabilidad de precios, aunque el propio sistema de pronósticos del banco admite que la inflación podría rebasar temporalmente el límite superior del rango por el impacto energético. Al mismo tiempo, la respuesta fiscal presentada por Hacienda y la Dirección General de Presupuesto parte de una señal de vulnerabilidad frente al mismo contexto externo, lo que vuelve inevitable la pregunta sobre cuál es el cuadro macrofiscal actualizado que debe guiar la discusión pública.

Con una proyección oficial de crecimiento de 3.5 % a 4.0 % para 2026 y expectativas de que la inflación retorne al rango meta hacia el cierre del año, la coexistencia de dos relatos dentro del propio Estado refuerza la necesidad de vigilancia institucional sobre presupuesto, prioridades y capacidad de respuesta. Más que una disputa de narrativas, lo que queda expuesto es la urgencia de que el país disponga de una sola referencia macrofiscal, transparente y sometida a discusión pública, para evitar que el contraste entre discurso y cautela oficial termine trasladando incertidumbre a la gestión económica.