El Ejército de República Dominicana y el Servicio Nacional de Salud formalizaron este martes un acuerdo de cooperación para extender la atención médica a soldados y a sus familiares, al tiempo que activan medidas de seguridad y respuesta ante emergencias en hospitales de la red pública. La firma, realizada por el mayor general Jimmy Arias Grullón y el doctor Julio César Landrón De la Rosa, vuelve a colocar bajo revisión áreas sensibles de la gestión pública: salud, protección hospitalaria y capacidad institucional de respuesta.
De acuerdo con el comunicado, el SNS aportará equipos, insumos médicos y asistencia técnica a unidades de primer nivel y a cuerpos médicos de guarniciones militares, entre ellas la primera y quinta brigadas de Infantería, la Dgecem en San Isidro y batallones en Dajabón, Elías Piña, Jimaní y Pedernales. El plan incluye además jornadas preventivas, chequeos periódicos y formación continua para el personal sanitario militar, medidas que evidencian la necesidad de fortalecer servicios que requieren coordinación específica y respaldo adicional.
A eso se suma un segundo frente de alerta institucional: la elaboración de protocolos para prevenir actos de violencia, manejar crisis y responder ante emergencias y desastres naturales en hospitales públicos, junto con apoyo militar en áreas de emergencia para resguardar a pacientes, visitantes y personal sanitario. Aunque las autoridades presentan la iniciativa como una coordinación de recursos y capacidades, el alcance del convenio abre interrogantes sobre resultados, prioridades de gasto y la distancia entre el discurso oficial de normalidad y la necesidad de intervenciones extraordinarias en servicios esenciales.
