Aunque el agro aportó alrededor del 5.5% al producto interno bruto (PIB) y registró un crecimiento interanual de 3.6% durante 2025, impulsado por la expansión de 5.4% en la agricultura, el presidente de la Asociación Nacional de Profesionales Agropecuarios (ANPA), Tito Hernández, sostuvo que la realidad laboral del sector sigue siendo poco atractiva para las nuevas generaciones. Los bajos salarios y las limitadas condiciones laborales están alejando a los jóvenes dominicanos de las carreras agropecuarias, una situación que, según alertó, podría comprometer la seguridad alimentaria y la producción nacional en los próximos años.
“Cuando un joven está pensando qué va a estudiar, lo primero que pregunta es de qué va a vivir. Además, cuando compara a un agrónomo con alguien que trabaja en banca, telecomunicaciones o zonas francas, la realidad habla sola”, expresó durante un conversatorio con elDinero.
El rezago también se refleja en la matrícula universitaria. Según la Oficina Nacional de Estadística (ONE), en 2023 las ciencias agropecuarias y veterinarias sumaron 7,264 estudiantes, equivalentes al 1.2% de la matrícula total en educación superior. Hernández señaló que incluso productores agrícolas prefieren orientar a sus hijos hacia otras profesiones por el sacrificio y la poca estabilidad económica que históricamente ha caracterizado al sector. En ese contexto, la baja demanda ha llevado al Estado, junto con el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt), a impulsar programas de becas, sin que el problema de fondo sobre salarios y condiciones laborales quede resuelto.
