Santo Domingo.– El comercio ilícito continúa su expansión en la República Dominicana, generando serios riesgos para la salud pública y debilitando la economía formal. Eddy Alcántara, director ejecutivo de Pro Consumidor, ha señalado que este problema debe ser una prioridad urgente para las autoridades, quienes hasta ahora han mostrado una respuesta insuficiente ante esta creciente amenaza.
Alcántara destacó que prácticas como el contrabando y la competencia desleal no solo afectan la seguridad de los consumidores, sino que también distorsionan la dinámica económica del país. A pesar de los esfuerzos de coordinación entre instituciones como el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes y la Dirección General de Aduanas, la realidad es que la respuesta institucional sigue siendo débil y poco efectiva. La falta de firmeza en la lucha contra el comercio ilícito, especialmente en sectores sensibles como medicamentos y productos de consumo masivo, pone en evidencia la desconexión del gobierno con las necesidades reales de la población.
El funcionario subrayó que la informalidad está debilitando el comercio formal, lo que plantea una clara necesidad de rendición de cuentas por parte del gobierno de Luis Abinader. A pesar de las declaraciones de apoyo del presidente, los resultados observables son escasos y la situación sigue deteriorándose. La creciente informalidad y el comercio ilícito son una oportunidad perdida para fortalecer la economía y proteger la salud de los ciudadanos, lo que exige una vigilancia constante y un compromiso real por parte del Estado.
