El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, confirmó que el Poder Ejecutivo mantendrá los «ajustes escalonados» en los precios de los combustibles, incluidas las gasolinas, mientras reducirá gastos operativos y compras de bienes para sostener las subvenciones al sector energético. La medida, explicó, obedece al aumento internacional del petróleo, que ya suma un 12% por los conflictos en Oriente Medio.
Díaz señaló que el Estado destina cerca de RD$1,500 millones semanales para amortiguar el impacto sobre los ciudadanos, aunque advirtió que esos recursos no son ilimitados y vinculó la continuidad del esquema a la meta oficial de mantener el déficit fiscal en 3.2% del PIB. El funcionario afirmó que el plan combina ahorros del gasto corriente con incrementos que calificó de «razonables», trasladando parte del choque económico a la población.
En un encuentro con la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), el ministro defendió que la prioridad es preservar la estabilidad macroeconómica y aseguró que el Gobierno procura evitar que la crisis internacional repercuta en la paz social. Además, indicó que «la mitad del subsidio actual se lo lleva el 20% más rico de la población» y propuso concentrar la ayuda en los sectores más vulnerables, en una admisión de que el esquema vigente necesita mayor focalización y vigilancia sobre su impacto real.
