El Ministerio de Hacienda y Economía volvió a exponer el manejo de la deuda, la disciplina fiscal y la estabilidad macroeconómica como señales de resiliencia ante las crisis, en voz de la viceministra de Crédito Público, María José Martínez. La funcionaria afirmó que República Dominicana ha reforzado su capacidad de respuesta con la consolidación del marco fiscal, el acceso sostenido a los mercados internacionales y una estrategia enfocada en reducir vulnerabilidades.
Sin embargo, el propio intercambio dejó sobre la mesa una advertencia institucional: la resiliencia que Hacienda defiende depende, según Martínez, de instituciones sólidas, políticas consistentes y preparación previa para amortiguar el impacto sobre familias, empresas y la economía. Esa distancia entre el discurso oficial y la exigencia de resultados concretos pone el acento en la necesidad de comprobar si esa fortaleza descrita está realmente lista para afrontar nuevos choques externos.
En la misma actividad, el economista Rolando Reyes destacó la relevancia de fortalecer la capacidad de anticipación, mientras Manuel González, director Técnico de la ABA, advirtió que los desafíos evolucionan a un ritmo cada vez más acelerado. Al comparar la crisis financiera de 2008 con el entorno actual, González señaló que hoy inciden con mayor velocidad la transformación tecnológica, la inteligencia artificial, la evolución regulatoria y los riesgos cibernéticos, un escenario que vuelve insuficiente la autovaloración oficial si no se traduce en instituciones preparadas para responder con agilidad.
