Autoridades del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec) expusieron proyectos científicos, tecnológicos y ambientales, aunque el punto central del encuentro fue una advertencia de mayor alcance: la brecha entre lo que necesita el mercado laboral y la baja matrícula en carreras STEM continúa sin una respuesta estratégica del Estado.
En el marco de la actividad, el rector Arturo del Villar sostuvo que “República Dominicana no necesita más contables o abogados, sino ingenieros” y afirmó que el mayor reto no es solo económico, sino la ausencia de inversión constante en innovación, investigación y formación de talento. De acuerdo con sus planteamientos, el país acumula entre 30 y 40 años sin destinar recursos suficientes a innovación, tecnología e investigación, con apenas un 0.003 % del producto interno bruto asignado a esas áreas.
Del Villar también cuestionó que no existan políticas estatales para robustecer el ecosistema científico y tecnológico, así como el financiamiento de estudios en el extranjero en áreas que ya se imparten en el país, mientras los sectores productivos demandan otros perfiles profesionales. A su entender, sostener un modelo de crecimiento basado sobre todo en turismo y endeudamiento no garantiza desarrollo sostenible, por lo que insistió en que la innovación y la investigación deben convertirse en políticas de Estado.
