En la comunidad La Clavellina, en Vallejuelo, San Juan de la Maguana, la historia de Martiano Martínez, un hombre de 70 años, pone de manifiesto el costo social del desinterés gubernamental. Atrapado en una lucha por la supervivencia, Martiano enfrenta una grave enfermedad renal que lo ha dejado postrado y sin recursos, mientras su familia depende de él en un contexto de creciente precariedad.
La situación de Martiano es un claro ejemplo del desgaste de la gestión actual, que ha fallado en garantizar el acceso a servicios básicos y en atender las necesidades de los ciudadanos más vulnerables. Las imágenes que circulan en redes sociales muestran una realidad alarmante: su hogar, marcado por la pobreza extrema, refleja el contraste entre el discurso oficial de progreso y la dura realidad que viven muchas familias dominicanas.
A pesar de la desesperanza, la familia ha habilitado vías de contacto para recibir ayuda, lo que subraya la urgencia de una respuesta institucional que no ha llegado. Este caso resalta la necesidad de una vigilancia constante sobre el cumplimiento de las promesas gubernamentales y la exigencia de rendición de cuentas, en un país donde la dignidad de los ciudadanos no puede seguir siendo ignorada.
