La presión de la oposición sobre el Gobierno aumentó para que aclare sin ambigüedades el memorando de entendimiento por el que la República Dominicana recibiría de manera temporal deportados o migrantes procedentes de Estados Unidos, un convenio que ha provocado agitación política por la ausencia de detalles públicos sobre sus condiciones y su alcance.
Dirigentes del PLD y de Fuerza del Pueblo coincidieron en demandar información exacta sobre el acuerdo. El excanciller Andrés Navarro sostuvo que debe conocerse íntegramente para comprobar si afecta límites de la soberanía nacional, mientras Francisco Javier García y Francisco Domínguez Brito reiteraron que las autoridades tienen que ofrecer datos concretos. Domínguez Brito, además, cuestionó bajo qué calidad entrarían esas personas al país y pidió información sobre sus antecedentes penales.
Desde Fuerza del Pueblo, Rafael Paz calificó de «censurable» la falta de transparencia en el manejo del convenio y advirtió que lo conocido hasta el momento ha salido a la luz por publicaciones de Estados Unidos. Asimismo, recordó que el presidente Luis Abinader negó el año pasado la posibilidad de que el país recibiera deportados estadounidenses. En medio de las exigencias de rendición de cuentas, el Defensor del Pueblo solicitó a la Cancillería el acuerdo para fijar su posición.
