MADRID.– Javier Milei trasladó este jueves su ofensiva contra el socialismo al plenario de la Cumbre Iberoamericana de Madrid, donde equiparó esa corriente con el fascismo frente al anfitrión, Pedro Sánchez, en un nuevo episodio de la confrontación política que ambos arrastran. El mandatario argentino insistió en su crítica a las agendas progresistas europeas durante una cita marcada, además, por el frío y breve apretón de manos que se dieron a su llegada.
La escena volvió a desplazar el foco desde los resultados concretos del encuentro hacia el choque ideológico. Milei no asistió el miércoles ni a la inauguración ni a la cena ofrecida por el rey Felipe VI, y optó en cambio por reunirse con Santiago Abascal, jefe de la extrema derecha en España, a pocas semanas de las elecciones generales del 29 de noviembre. Según las encuestas citadas en el propio contexto de la cumbre, la derecha ganaría esos comicios, aunque sin mayoría absoluta y con necesidad del apoyo de la extrema derecha para formar gobierno.
El episodio se produce en una cumbre afectada por la ausencia de varios líderes latinoamericanos, entre ellos Luiz Inácio Lula da Silva y Claudia Sheinbaum, lo que refuerza las dudas sobre el peso real del foro pese a que el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, prometió que será la de “mayor impacto” de “los últimos 20 años”. Con una declaración final aún esperada tras la fallida cita anterior en Ecuador, el contraste entre la retórica institucional y la tensión política volvió a imponerse en Madrid.
