La proyección de la final entre España y Argentina en el Malecón Deportivo reunió a más de tres mil ciudadanos y cerró una programación gratuita de 104 partidos del Mundial de Fútbol que, según la información difundida, convocó a unas 50 mil personas durante más de un mes en Santo Domingo.
Con esa actividad, volvió a ponerse en primer plano un espacio inaugurado en abril por la alcaldesa Carolina Mejía y el presidente Luis Abinader: una intervención de casi dos kilómetros que enlaza canchas y áreas de esparcimiento en el litoral sur capitaleño. Presentado como una muestra de organización y seguridad, el montaje también deja ver cómo la gestión del PRM busca capitalizar eventos de alta visibilidad alrededor de obras públicas y presencia institucional.
La asistencia de familias y ciudadanos confirma el uso del lugar, pero el episodio también reabre el contraste entre la narrativa oficial de éxito y la necesidad de vigilancia de la sociedad civil sobre los resultados de gestión, las prioridades reales y la rendición de cuentas en torno a los espacios públicos que se promueven como emblema de gobierno. El hecho central fue la amplia convocatoria; la lectura política, sin embargo, vuelve a poner bajo escrutinio la forma en que Carolina Mejía y Luis Abinader convierten estas actividades en vitrina de gestión.
