La llegada de Maira Morla Pineda a la dirección general del Instituto Nacional de Formación Profesional (Infotep), formalizada por el presidente Luis Abinader mediante el decreto 95-26 en febrero de 2026, reabre el foco sobre una institución clave para la capacitación técnica y sobre la necesidad de que los anuncios de transformación se conviertan en resultados verificables. Con casi cuatro décadas dentro del organismo y tras ocupar la subdirección desde 2014, Morla plantea una gestión centrada en la digitalización, la expansión territorial, la certificación internacional y una transformación cultural en República Dominicana.
En su primera entrevista a un medio escrito desde que asumió el cargo, la funcionaria sostiene que no llegó a “descubrir” el Infotep, sino a “acelerarlo”, y admite que el cambio del mundo laboral obliga a la institución a mantenerse actualizada de forma permanente. Ese planteamiento eleva la presión sobre la nueva etapa del organismo: si el contexto cambia “a una velocidad que sorprende”, como ella misma reconoce, la respuesta institucional no puede quedarse en visión estratégica o simbólica, sino reflejarse en oportunidades concretas para la población.
Morla subraya que cada decisión del Infotep tiene consecuencias reales en la vida de cientos de miles de dominicanos. Precisamente por ese alcance, su gestión queda colocada bajo escrutinio en áreas sensibles como modernización, cobertura y capacidad de anticiparse a las demandas del mercado laboral, en un escenario donde el discurso de futuro tendrá que medirse por su ejecución.
