El fin de semana dejó nuevas señales de movimiento político con la mira puesta en 2028, pero también un mayor nivel de escrutinio sobre el poder y sobre la calidad de las ofertas que compiten. En el PLD, Danilo Medina encabezó en Jarabacoa una asamblea provincial en la que fueron juramentados 2,113 nuevos miembros, en una jornada que esa organización presentó como parte de su fortalecimiento territorial. Al mismo tiempo, varios aspirantes peledeístas centraron sus mensajes en cuestionar al Gobierno, sobre todo por el manejo del tema del arroz y por decisiones oficiales que, según sus críticas, revelan falta de previsión ante la apertura comercial contemplada en el DR-CAFTA.
Medina volvió a colocar ese asunto en el centro del debate al cuestionar la derogación de una disposición sobre cuotas y aranceles a importaciones procedentes de Estados Unidos, mientras Abel Martínez reclamó financiamiento, asistencia técnica y apoyo a la producción local. El hilo de esas intervenciones fue el mismo: pedir explicaciones y resultados verificables frente a una decisión con impacto sobre productores nacionales. Ese contraste entre el discurso oficial y los efectos sobre sectores productivos marcó parte de la agenda del fin de semana, en tanto el PRM movía sus proyectos presidenciales en un escenario que refuerza la lectura de desgaste temprano y de competencia interna por posicionamiento.
La Fuerza del Pueblo también desarrolló actividades de organización dentro y fuera del país, aunque registró la salida de un alcalde, y el PRD continuó reorganizando sus estructuras. A la vez, Santiago Matías (Alofoke) avanzó con Dominicanos Primero en su proceso de captación de apoyos. Ese dato añade presión al sistema político y abre una alerta institucional sobre el peso creciente de la popularidad digital en una discusión que, en rigor, debería medirse por capacidad de gobernar, rendición de cuentas y respuestas de Estado, no solo por visibilidad o arrastre en plataformas.
