Un juzgado de la Instrucción impuso tres meses de prisión preventiva contra Andrés Benítez López, alias “Marino”, de 63 años, acusado de ultimar a machetazos a su yerno Ruddy Merisu, de 30, en un hecho ocurrido en la comunidad de La Jaiba, sección Jalonga, provincia Hato Mayor. La decisión judicial se produjo luego de que el Ministerio Público presentara elementos de prueba que, según expuso en audiencia, vinculan al imputado con el crimen.
El tribunal ordenó que Benítez López cumpla la medida cautelar en la fortaleza General Pedro Santana, en El Seibo, mientras avanzan las investigaciones. De acuerdo con las indagatorias preliminares, el hecho ocurrió dentro de la vivienda de la víctima en medio de una disputa familiar, un desenlace que vuelve a colocar bajo escrutinio la capacidad de las autoridades para responder con rapidez y profundidad ante hechos violentos que golpean a comunidades enteras.
Familiares y testigos relataron que Merisu, conocido como “Rudy Candela”, intentó evitar la agresión y dialogar con su atacante antes de recibir múltiples heridas de machete que le provocaron la muerte. El caso ha causado consternación entre residentes de Hato Mayor, donde era ampliamente conocido por su labor religiosa y participación en actividades cristianas. Tras ser arrestado por la Policía Nacional, el imputado dijo sentirse arrepentido y alegó conflictos y supuestas amenazas previas por parte de su yerno, aspectos que ahora forman parte del proceso que el Ministerio Público dice profundizar para sustentar la acusación formal.
