El París Saint-Germain empató 1-1 en Múnich, eliminó al Bayern en semifinales y aseguró su presencia en la final de la Liga de Campeones, donde defenderá el título ante Arsenal el sábado 30 de mayo en el Puskas Arena de Budapest. El equipo parisino golpeó temprano con un gol de Ousmane Dembélé a los dos minutos y 20 segundos, una ventaja que terminó marcando el rumbo de una vuelta que no repitió el festival ofensivo de la ida.
Después del 5-4 del primer partido, el Bayern volvió a apostar por un fútbol de alto riesgo, pero el empate de Harry Kane en el 90+4 llegó demasiado tarde y no evitó la eliminación. La serie dejó un contraste claro entre la propuesta ofensiva del conjunto alemán y su incapacidad para traducir ese esfuerzo en el objetivo principal: llegar a la final.
El desenlace también reforzó la imagen de un PSG más eficaz en los momentos decisivos. Frente a un rival que perfeccionó su juego de ataque durante la temporada, el equipo francés encontró la forma de sostener la ventaja en la eliminatoria y convertir la presión del Bayern en una oportunidad perdida para los alemanes.
