Las quejas de usuarios de la extensión Línea 2C del Metro de Santo Domingo han puesto bajo escrutinio el funcionamiento del servicio inaugurado el pasado 25 de febrero, luego de que los pasajeros deban desmontarse obligatoriamente en la estación Franklin Mieses Burgos, en la avenida Monumental, para abordar otro tren y continuar hacia María Montez o en dirección a Los Alcarrizos.
La medida, que según los pasajeros genera confusión, molestias y pérdida de tiempo, fue atribuida por el departamento de comunicaciones del metro a temas operativos vinculados a una etapa de transición. La entidad explicó que el transfer se realiza en esa estación por ser una de las de menor flujo, pero hasta el momento las autoridades correspondientes no han establecido una fecha exacta para eliminar ese transbordo y permitir que los trenes lleguen de manera directa hasta la última parada.
Aunque la información oficial sostiene que esta modalidad no pretende mantenerse de forma permanente, el esquema se aplica desde el inicio de las operaciones de la Línea 2C, por lo que los usuarios han tenido que adaptarse desde su apertura oficial a un servicio que todavía no opera de manera directa en todo el trayecto. El caso reabre la exigencia de explicaciones más claras sobre la transición y sobre el impacto que esta decisión tiene en quienes usan diariamente el sistema.
