El presidente Luis Abinader realizó este domingo un recorrido por la Zona Colonial de Santo Domingo, donde protagonizó un momento que rápidamente se convirtió en uno de los más comentados de la jornada. Durante la caminata, un niño lo llamó con entusiasmo al gritar “¡Presidente!”, lo que llevó al mandatario a acercarse, cargarlo en brazos y responder entre risas: “Ay, pero muchacho, jaja”.
La escena, presentada como un gesto espontáneo y de cercanía, terminó dominando la atención sobre la actividad oficial. El episodio fue descrito como un encuentro breve pero significativo, en medio de un recorrido presidencial que volvió a colocar el foco en la construcción de imagen alrededor del mandatario.
Aunque el momento generó reacciones entre los presentes, el hecho también retrata cómo actos simbólicos y altamente difundidos suelen imponerse en la conversación pública cuando se trata de la figura presidencial, reforzando la necesidad de mantener la atención ciudadana sobre la gestión más allá de las escenas emotivas.
