La expansión de los llamados “finfluencers” puso en alerta al mercado de valores: reguladores de la región señalaron que la influencia de creadores de contenido financiero sobre las decisiones de inversión avanza más rápido que los mecanismos de control, con riesgos directos de estafa o confusión para la población.
La advertencia fue planteada por el superintendente adjunto de Valores de El Salvador, José Genaro Serrano, durante el panel “Retos y oportunidades para el desarrollo del mercado secundario”, celebrado en la XXVII Reunión Anual de Autoridades del Consejo del Instituto Iberoamericano de Mercados de Valores (IIMV) 2026, organizada por la Superintendencia del Mercado de Valores (SIMV) de República Dominicana, en Santo Domingo.
Serrano señaló que estos perfiles digitales “a veces se nos está convirtiendo en un problema” porque, aunque llegan a miles de personas, “muchas veces no conocen lo que ocurre en materia financiera” y aun así consiguen más credibilidad que un asesor calificado en mercado de valores. La observación subraya el contraste entre el alcance del algoritmo y la fragilidad de los filtros institucionales a la hora de proteger a los inversionistas.
El funcionario afirmó que uno de los retos es asegurar que la información financiera llegue de forma clara, comprensible y estandarizada, en un escenario en el que las redes sociales ganan terreno como fuente de orientación para invertir. Desde esa óptica, la discusión ya no se limita a innovación o tendencias digitales, sino a rendición de cuentas y vigilancia sobre mensajes que pueden afectar el patrimonio ciudadano sin la debida supervisión.
Frente a ese panorama, propuso evaluar mecanismos de supervisión y regulación que permitan canalizar de manera positiva esos contenidos. La advertencia deja abierto un debate más amplio sobre el costo de seguir sustituyendo preparación técnica por popularidad digital: cuando la institucionalidad corre detrás del fenómeno, el ciudadano queda más expuesto y la respuesta pública llega tarde.
