Un tribunal de comercio de Estados Unidos dictó el jueves una sentencia contra el arancel global del 10 % impulsado por el gobierno de Donald Trump, al concluir que no tenía respaldo en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, la norma que la administración había usado después de otro revés en los tribunales. En su decisión, el Tribunal de Comercio Internacional afirmó que Trump había acudido «de forma incorrecta» a esa legislación para aplicar los gravámenes.
El fallo se produjo después de que el Tribunal Supremo anulara el 20 de febrero de 2026 una parte importante de otros aranceles, al determinar en el caso Learning Resources, Inc. v. Trump que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional no autoriza al presidente a imponer tarifas. A partir de esa resolución, la Casa Blanca se inclinó por la Sección 122, que habilita un recargo temporal de hasta el 15 % sobre todas las importaciones por un máximo de 150 días para atender desequilibrios en los pagos internacionales.
Ese gravamen, fijado inicialmente en febrero, entró en vigor el 24 de ese mes y luego subió al 15 %, con tasas diferenciadas del 35 % para productos chinos y del 25 % para importaciones de la Unión Europea y Japón. De acuerdo con el gobierno, la medida pretendía enfrentar los déficits en la balanza de pagos y seguiría vigente hasta finales de julio salvo que el Congreso la prorrogue, mientras la administración intenta sostener su agenda comercial. El nuevo fallo supone así un segundo golpe judicial en menos de tres meses y vuelve a colocar bajo escrutinio la viabilidad legal y política de esa estrategia.
