En República Dominicana, al menos seis mujeres han muerto recientemente en hechos violentos que, de manera preliminar, se vinculan con conflictos de pareja o expareja. La sucesión de casos reaviva la preocupación por la persistencia de la violencia de género y somete a examen la capacidad de respuesta institucional ante señales previas de riesgo.
Entre las víctimas está Esmeralda Moronta de los Santos, quien, según el reporte, vivía bajo acoso constante después de terminar una relación reciente y había solicitado ayuda a las autoridades. Pese a ello, continuaba en un ambiente de miedo y hostigamiento hasta que fue asesinada dentro de un colmadón. En Hermanas Mirabal, Alfania Manuela Hernández fue ultimada a tiros por Rómulo Rafael Almánzar, quien luego se suicidó, en un hecho ocurrido en Ojo de Agua, municipio de Salcedo. El caso permanece bajo investigación.
También aparece Providencia Marte, quien murió luego de ser presuntamente atacada por su pareja en La Higuera, El Seibo. Según informaciones preliminares, el hombre habría reaccionado con violencia después de que la mujer le pidiera buscar ayuda por su consumo de drogas, usando gasolina para incendiarla dentro de la vivienda que compartían. En el Distrito Nacional, Yessika Álvarez, de 26 años, fue ultimada a tiros presuntamente por su pareja, el sargento policial Railin de la Rosa, en Barrio Nuevo de la carretera Sánchez. En Santo Domingo Este, Nikaury Alicia Heredia Taveras, de 27 años, murió tras varios días hospitalizada luego de ser herida de bala presuntamente por su pareja, el raso policial Adonis Pimentel, en Los Frailes. Los hechos, ocurridos en distintos puntos del país, refuerzan la alerta sobre una violencia que sigue cobrando vidas mientras continúan pendientes explicaciones y respuestas.
