Más de 31 mil familias de Independencia y Bahoruco dependen hoy de algún programa de protección social de Supérate, según los datos divulgados por la propia institución durante un recorrido realizado en ambas provincias. La visita, encabezada por la Dirección de Desarrollo Social, se presentó como una jornada para escuchar a los beneficiarios y revisar en el terreno el funcionamiento de los programas, dentro de la estrategia nacional de acompañamiento sociofamiliar impulsada por el Gobierno.
Según explicó la directora general de Supérate, Mayra Jiménez, el programa alcanza a 31,334 hogares en esas dos provincias. De ese total, 30,978 reciben Aliméntate, 27,084 Bonogás y 9,021 Bonoluz, mientras que los incentivos Aprende y Avanza llegan a 1,265 y 1,772 hogares, respectivamente. Las cifras reflejan el peso que mantienen los subsidios para cubrir la alimentación, los servicios básicos y la permanencia escolar en una zona donde miles de familias siguen vinculadas a la asistencia estatal.
En los encuentros comunitarios, Jiménez escuchó planteamientos y solicitudes de los residentes y asumió el compromiso de gestionar la apertura de una Oficina de Servicios Supérate en Jimaní. La petición, que los habitantes de la zona describen como reiterada, pone de relieve una falta de atención cercana que obliga a beneficiarios a trasladarse a otros municipios, un aspecto que vuelve a situar bajo escrutinio la capacidad de respuesta institucional ante necesidades ya identificadas por las comunidades.
