La muerte de Juan José Almánzar, de 68 años, decapitado en la comunidad de Mata San Juan, en Villa Mella, provocó consternación entre los vecinos y, al mismo tiempo, sacó a flote el temor que, según testimonios recogidos en la zona, ya inspiraba el presunto agresor antes del hecho. La Policía Nacional informó este viernes el arresto de Nelfi Martínez, de 27 años, señalado como presunto responsable de lo ocurrido la mañana del 23 de octubre.
Quienes viven en el lugar describieron a Almánzar como un hombre tranquilo, sin conflictos y acostumbrado a pasar tiempo en el sitio donde solía sentarse a conversar. Uno de ellos contó que la noche anterior lo vio comprar dos helados y retirarse, sin imaginar que pocas horas después ocurriría la tragedia.
Otro residente afirmó que procuraba mantenerse lejos del detenido porque, según su versión, frecuentaba un punto de drogas y su conducta le generaba temor; incluso aseguró que había advertido a Almánzar que tuviera cuidado cuando ese hombre estuviera cerca. Esas afirmaciones, sin embargo, corresponden a testimonios de vecinos y no a hechos confirmados por las autoridades.
Con la investigación a cargo de la Subdirección de Investigaciones Criminales (Dicrim), los vecinos reclamaron que el caso no quede impune y que el detenido responda ante la justicia. Así, el crimen vuelve a poner presión sobre las explicaciones de señales de alarma que, según la comunidad, eran conocidas en el entorno, en un contraste entre la respuesta oficial posterior al hecho y el miedo que ya se vivía en el barrio.
