La psicóloga clínica Vanessa Morales advirtió que la violencia de género y el alarmante incremento de los feminicidios a principios de año reflejan una situación crítica marcada por estructuras machistas y por un sentido de posesión sobre la mujer. A su juicio, el país atraviesa niveles de violencia que se han normalizado y que ya se expresan tanto en el entorno familiar como en las vías públicas, en medio de una crisis de educación emocional.
Morales alertó que las agresiones no se reducen al golpe físico. Señaló como parte del problema la hipervigilancia, las agresiones verbales, la negligencia, el desprecio y el silencio punitivo, además del uso de los hijos para herir emocionalmente a la expareja en casos de violencia vicaria. También identificó el autoengaño de los agresores y la falta de consecuencias efectivas como factores que refuerzan patrones impulsivos y deterioran la convivencia social.
Entrevistada en el programa Propuesta de la Noche, la especialista sostuvo que desmontar estos patrones exige fortalecer la educación emocional y los valores desde la infancia, con el hogar y la escuela como espacios decisivos. Aunque reconoció avances profesionales de la mujer, advirtió que persisten conflictos ligados a esquemas tradicionales de control, lo que vuelve más urgente pasar del diagnóstico a respuestas capaces de frenar una violencia que sigue cobrando costo social.
