La República Dominicana tiene potencial para convertir la crisis del sargazo en una industria rentable, pero ese salto sigue dependiendo de políticas públicas concretas y de inversión real, según afirmó Jake Kheel, vicepresidente de la Fundación Puntacana. En un video publicado en su cuenta de Instagram, sostuvo que tras 15 años de trabajo con este problema ambiental, la respuesta no está en una tecnología única, sino en crear las condiciones para desarrollar modelos de negocio viables.
Kheel abrió el audiovisual con la frase “Finalmente encontré la solución a la crisis del sargazo”, aunque luego precisó que no se trata de una fórmula de “cuento de hadas”, sino de combinar opciones como compostaje, biogás, bioplásticos y cosméticos, respaldadas por políticas reales e inversión real. También expuso que, tras una visita a Múnich vinculada al proyecto BioWaste Caribbean del gobierno alemán, observó un modelo en el que residuos orgánicos se procesan a escala industrial y de manera rentable desde hace décadas.
El planteamiento vuelve a poner presión sobre la respuesta pública frente al sargazo: Kheel considera que el gabinete gubernamental sobre el tema debería desarrollar medidas concretas para fomentar la industria. Desde Punta Cana, donde dijo que han probado múltiples soluciones durante más de una década, insistió en que ninguna alternativa es mágica y que todas dependen de reglas claras y respaldo efectivo para funcionar a gran escala.
