Estados Unidos aplicará nuevas sanciones a Cuba, después de las comunicadas el jueves, según adelantó este viernes en Roma el secretario de Estado, Marco Rubio, tras reunirse con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. El anuncio vuelve a poner bajo la lupa la administración de los recursos en la isla y el contraste entre los ingresos que generan estructuras vinculadas al poder y la ausencia de beneficios visibles para la población.
Al referirse a las medidas contra el conglomerado militar cubano Gaesa, Rubio aseguró que se trata de “un holding creado por generales en Cuba que ha generado miles de millones de dólares en ingresos, ninguno de los cuales beneficia al pueblo cubano”. También afirmó que “ni un solo céntimo” de ese dinero se destina a obras, alimentos o necesidades básicas de los cubanos, y que esos recursos acaban concentrados en quienes integran esa estructura.
En un comunicado difundido el jueves, Rubio explicó que las sanciones a Gaesa forman parte del endurecimiento de las medidas contra la isla ordenado por Donald Trump el 1 de mayo. Ese día, Trump firmó una orden ejecutiva para ampliar el alcance de las sanciones contra Cuba hasta abarcar casi a cualquier persona o empresa no estadounidense con relaciones comerciales con la isla, especialmente en energía, defensa, seguridad y finanzas. Rubio insistió en que las sanciones apuntan a empresas que “se están quedando con todo lo que genera dinero en Cuba” y no al pueblo cubano, en medio de una crisis que vuelve a situar en primer plano la exigencia de rendición de cuentas sobre el destino de esos recursos.
