Carlos Sánchez Solimán, director del Programa de Medicamentos de Alto Costo del Ministerio de Salud Pública, rechazó las denuncias sobre una supuesta escasez de fármacos en el Hospital Regional Universitario José María Cabral y Báez, en Santiago. Aseguró que los pacientes activos siguen recibiendo sus tratamientos con normalidad y que no hay anomalías en el servicio ni falta de medicamentos en ese centro, pese a lo divulgado en algunos medios.
La respuesta oficial, sin embargo, vuelve a dejar bajo observación la capacidad del sistema para responder a la demanda. Sánchez vinculó las denuncias a reclamos de activistas que desde hace semanas piden ampliar la cobertura de medicamentos utilizados para enfermedades inflamatorias intestinales, como la colitis ulcerativa y la enfermedad de Crohn.
También exhortó a cualquier paciente inscrito que no haya recibido su medicación a acudir al centro correspondiente para ser atendido de inmediato.
El funcionario recordó además que más del 95 % de los pacientes registrados en el programa cuenta con seguro familiar de salud y está afiliado a una ARS, principalmente en el régimen contributivo, mientras el Programa de Alto Costo funciona como una iniciativa de asistencia social financiada con recursos del presupuesto nacional. Ese cruce entre aseguramiento, gasto público y reclamos por cobertura mantiene abierta la exigencia de vigilancia sobre cómo se distribuyen los tratamientos y qué respuesta reciben los pacientes que aún buscan ser incluidos.
