La extensión de la prisión preventiva de Yanger Bello Bautista volvió a poner en la mira la actuación del sistema de justicia en Azua. El abogado Félix Portes denunció una persecución penal viciada y afirmó que el Ministerio Público mantiene una acusación que, según dijo, ya fue desestimada en tres ocasiones anteriores, pese a que su defendido sigue privado de libertad desde hace más de dos años.
Según la defensa, Bello Bautista fue descargado el año pasado de una acusación de homicidio y ahora enfrenta un proceso por la supuesta incautación de marihuana, en un expediente conocido por el Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia de Azua por presunta violación a la Ley 50-88 sobre drogas. Portes ubicó el momento más sensible en la audiencia del 25 de mayo de 2026, convocada para conocer la solicitud de cese de prisión preventiva por vencimiento del plazo máximo, pero que fue aplazada y reprogramada para el 10 de junio de 2026, la misma fecha fijada para el juicio de fondo.
A juicio de la defensa, esa resolución impide una revisión real de la privación de libertad y profundiza las dudas sobre la imparcialidad del proceso. Portes recusó al magistrado Camilo Segura Peña, a quien señaló de apartarse de su papel de tercero imparcial, y el incidente fue enviado a la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de San Cristóbal. El caso reaviva el debate sobre el uso prolongado de la prisión preventiva y la exigencia de rendición de cuentas cuando los mecanismos de control judicial son cuestionados por la propia defensa.
