El decreto del Poder Ejecutivo que declara de utilidad pública varios terrenos dentro del Monumento Natural Reserva Antropológica Cuevas de Borbón o del Pomier fue valorado de manera positiva por ambientalistas y representantes de empresas de la zona, al considerar que despeja el camino para construir infraestructura en el área. Sin embargo, la disposición vuelve a poner en primer plano la capacidad de las autoridades para convertir anuncios y decretos en obras efectivas para la reserva y las comunidades vecinas.
Domingo Abreu, ambientalista y miembro de la comisión encargada de coordinar el uso de infraestructura en el monumento, sostuvo que la medida permite a la comisión presidencial para las Cuevas del Pomier seguir con los trabajos de desarrollo y avanzar en espacios destinados al uso de las cuevas. Explicó que esos terrenos, aunque próximos al área protegida, no podían emplearse hasta ahora. Según precisó, allí se proyectan un mirador y un play de béisbol para los comunitarios, además de liberar otro espacio para un área de estacionamiento para los visitantes.
Abreu añadió que el proyecto de Capital Prehistórica del Caribe necesita espacio para áreas de uso, y señaló que los terrenos pertenecen a algunos residentes de comunidades cercanas al monumento. De su lado, Francisco Aponte, vicepresidente de Dominicana de Cales (Docalsa), afirmó que el Decreto 393-26 no afecta las operaciones de la empresa y aseguró que la decisión demuestra interés estatal en proteger la Reserva Antropológica del Pomier. Con el decreto ya emitido, la atención queda ahora en la ejecución, el impacto real en la comunidad y la rendición de cuentas sobre el desarrollo prometido en la zona.
