El senador por la provincia de Santo Domingo, Antonio Taveras, renunció al Partido Revolucionario Moderno (PRM) y se declaró independiente, en una decisión que eleva la presión política sobre la gestión del presidente Luis Abinader Corona. Su carta de renuncia estuvo sustentada en graves denuncias sobre la actual administración, entre ellas permisividad, impunidad y falta de acciones frente a la corrupción, así como una lucha anticorrupción que, según expone, se quedó a medio camino.
Taveras también señaló la falta de respuesta ante la crisis del sector eléctrico, de salud, educativo, de la seguridad social y de la seguridad ciudadana, además de cuestionar la falta de transparencia y de fortalecimiento institucional. A esto sumó que no se ha dado respuesta a los reclamos sociales que dieron origen a la Marcha Verde, movimiento del que fue uno de sus principales protagonistas y financiadores.
La renuncia adquiere mayor peso político por tratarse del senador de la provincia más grande y de mayor densidad poblacional del país. En su argumentación, Taveras advierte que el gobierno ha perdido su rumbo estratégico, fomenta el clientelismo y contribuye a más pobreza y al deterioro de la calidad de vida, un contraste que reabre el debate sobre la distancia entre las promesas de cambio del PRM y los resultados que hoy exhibe el poder.
